Lista de materiales

Lista de materiales

Para la construcción del casco necesitaremos:

  • Contrachapado de okume de 4 mm: sin huecos ni defectos, tanto en la chapa interna como en las externas. Sobre el contrachapado hay ciertas consideraciones al pié de esta página.
  • Tejido de fibra de vidrio compatible con epoxi, de entre 100 y 120 gr/m2 (entre 25 y 30 metros lineales).
  • Resina de epoxi de fraguado lento (entre 5 y 6 kg).
  • Espesantes para la resina, aquí la variedad es grande, microesferas, microfibras, o polvo de madera (del que sale al lijar, el serrín no vale).
  • Pegamento de cianocrilato con acelerante en spray.
  • Cinta de refuerzo de fibra de vidrio (15 m).
  • Laca de automoción o bien barniz de poliuretano (1 l), (son productos diferentes, pero ambos de dos componetes)
  • Acetona (2 l)
  • Brochas desechables (paletinas 5 cm), vasos de papel y depresores de madera.
  • Alambre de cobre de 1 mm de diámetro (2 m)


El material para acastillaje y equipamiento depende mucho de las elec
ciones que hagamos, como el tipo de tapas de tambuchos, el asiento, que puede ser autoconstruido o comprado, etc.

 

 

Herramientas

  • Lijadora eléctrica de buena calidad (si es roto-orbitral mejor) con lija de 80 y 120.
  • Sierra japonesa tipo Ryoba
  • Cepillo pequeño del tipo Stanley 9 1/2.
  • Tijeras
  • Cutter
  • Taladro pequeño con brocas de 1,5 mm
  • Tenazas
  • Guantes desechables (nitrilo mejor)
  • Mascara con filtros de carbon activo (incuestionable)
  • Espátulas de plástico de carrocero
  • Pistola de cola termofusible
  • Muy aconsejable: una aspiradora.

¿Contrachapado marino, o no?

Si se consulta la la basta información disponible en internet sobre este tipo de construcción, se observa que casi todo el mundo emplea contrachapado marino.
Esto se puede justificar porque se fabrica siguiendo unas especificaciones concretas que hacen de él un material fiable y seguro, sin embargo, no es en absoluto la única opción disponible, aunque lo parezca por su “resistencia al agua”
La definición de contrachapado marino tiene poco que ver con el tipo de madera empleada, sin más bien con el proceso de fabricación y el tipo de cola empleada en él. La mayor parte del contrachapado marino que se encuentra en el mercado está hecho de madera de okume o de pino. La de pino está llena de defectos y nudos y es inaceptable para esta construcción, además de que suele estar disponible solo en espesores grandes.
El okume es una madera tropical que proviene de África central, con frecuencia se sustituye con calabó que es de similares características y nos pueden vender una por otra, esto tiene poca importancia.

Como decíamos, el contrachapado marino se fabrica siguiendo una serie de normas que regulan la calidad de la madera como pueda ser el número y tamaño de nudos permisibles, las grietas permisibles, el contenido de humedad, las tolerancias en los espesores etc. Así mismo también regulan el tipo de encolado y su resistencia al agua, que se puede medir por ejemplo porque aguante la ebullición en agua. Todo estas normas están recogidas en varios sistemas de regulación que pueden ser británicas (British Standard), españolas (UNE) o europeas.
Tenemos que tener muy presente que la madera de nuestro kayak permanecerá siempre tan seca como lo esté en el momento en que se cubrió con fibra de vidrio y epoxi, por tanto la resistencia del encolado al agua se vuelve
irrelevante.
Mucho más importante es la necesidad de que el núcleo del chapado esté libre de huecos, y que el espesor sea uniforme. Esto si que podría comprometer la resistencia estructural con zonas más débiles y posibles puntos de fractura.

Resumiendo, necesitamos un contrachapado de 4 mm de espesor, con un núcleo uniforme y sin huecos, con chapas exteriores sin nudos ni grietas.

Al no estar restringidos a la calidad marina, se puede utilizar material con chapas exteriores de maderas más nobles en busca de una estética concreta, y además el marino de 4 mm no se encuentra en todos los almacenes, mientras que un contrachapado de okume normal, pero razonablemente seleccionado si, y además es más barato.